Me ha llegado hoy casi por casualidad a través de Pilar Sampietro esta interesante foto de mi padre vestido de corto y listo para jugar a fútbol en Boltaña. He conseguido colorearla un poco con MyHeritage y la verdad es que ha quedado bastante bien.
Alberto Sampietro Garcés junto a sus compañeros de equipo de fútbol en Boltaña
Aunque desconozco la fecha, creo que debe ser de alrededor de 1953-1958 cuando mi padre (Alberto Sampietro Garcés) tenía entre 20 y 25 años.
De izquierda a derecha aparecen las siguientes personas: Perdigana, Ramón Campodarbe, Toné Pardina, Ricardo Simón, Pepe Olivar, Vidal, «desconocido», Alberto Sampietro, «desconocido», Sanchón y Pepe Dámaso.
El 1 de julio de 1910 se publicó el primer número de la revista «Linajes de Aragón» que perduró con dos números al mes hasta finales de 1916. Por aquel entonces reinaba Alfonso XIII en plena etapa de restauración borbónica desde la proclamación de su padre Alfonso XII en 1874.
La revista es interesante por muchos motivos pero sobre todo por el análisis e investigación histórica que se realizó de diversos apellidos y linajes aragoneses entre los que figuran muchos del Sobrarbe, Somontano y Ribagorza.
Linajes de Aragón, Nº2, 15 de Julio de 1910 – Reino de Sobrarbe
Está totalmente digitalizada en la Biblioteca Virtual de Aragón y es una fuente indispensable para entender la historia del Alto Aragón desde el inicio de la edad media hasta nuestros días.
Me ha resultado muy curioso descubrir que antiguas casas en pequeñas aldeas o pueblos como Laguarta (actualmente con 7 habitantes) fueron prósperas haciendas que dieron destacados personajes a la historia como Pedro de Villacampa.
Hace un par de semanas me metí por una carretera, justo saliendo de Morillo de Tou a mano derecha en dirección a Barbastro, con la indicación «Bruello». La verdad es que no me sonaba ni el nombre del pueblo pese a estar cerca de Ainsa y Margudgued.
Después de unos cuantos kilómetros, después de cruzar Bruello, a través de una pista sin asfaltar llegué a la pequeña iglesia (o ermita) de San Lino, a medio camino entre Buil y Ainsa, en mitad de la nada. Jamás había oído hablar de ella, ni siquiera de las pequeñas aldeas diseminadas que forman parte de la congregación (Sarrato, Sarratiás, Coronilla, Bruello y Pelegrín).
Iglesia de San Lino, en el Sobrarbe
Parece ser que la iglesia data del siglo XVII y junto a ella hay un pequeño cementerio que da servicio a las aldeas antes citadas.
Si estás un día sin saber que hacer por la zona, puedes acercarte y echar un vistazo a la iglesia y sus alrededores porque valen la pena.
Para llegar, lo mejor es que te anotes estas coordenadas porque ni siquiera aparece en Google Maps, aunque espero que pronto esté porque la he añadido como lugar nuevo a ver si me lo aceptan, que los de Google a veces son un poco tiquis miquis.
Blanca no cesa en su expansión artística y en esta ocasión nos regala este colorido dibujo donde ella y Pol se están dando la mano dentro de casa.
Está hecho sobre folio DinA4 y pintado con colores Alpino a 11 tonos diferentes y lápiz. Blanca invirtió unos 8 minutos en hacerlo a las 8.30 de la mañana.
Este sábado, mi primo Toni y yo ascendimos al pico de Santa Marina, o más comunmente conocido como Nabaín (en Huesca), visible desde diferentes puntos del Sobrarbe y principalmente desde Boltaña, Margudgued, Sieste, Guaso o Jánovas.
La forma más fácil de subir es desde Ascaso, a 15 minutos en coche de Boltaña. A unos 200 metros antes de llegar al pueblo comienza un sendero bien señalizado a mano izquierda que nos conduce directamente a la cima.
Vistas del Valle del Ara durante la ascensión a Nabaín
En total, con un par de paradas, tardamos 2h 15′ en llegar arriba donde nos esperaba la Ermita de Santa Marina, una vieja construcción totalmente en ruinas donde antiguamente se veneraba a esta santa y a la que hoy en día aun se sigue subiendo en Romería.
Mi primo Toni ascendiendo a buen ritmo
Las vistas desde la cima son imponentes, sin ningún obstáculo visual con Monte Perdido al norte, y la Peña Montañesa al este. Aunque el pico no es excesivamente conocido ni su ascensión muy compleja, desde luego merece una visita porque se puede contemplar un panorama de los Pirineos muy inédito desde sus 1.800 metros de altitud.
El Monte Perdido desde Nabaín
Ruinas de la Ermita de Santa Marina
La bajada, sin ningún descanso y manteniendo el ritmo, la hice en algo menos de 1 hora.
He continuado haciendo cambios para eliminar interferencias en mi IC7300 y la verdad es que estoy bastante satisfecho. Después de añadir unas cuantas ferritas a los cables que salían y entraban del equipo y de mi ordenador, el cambio más importante ha sido cambiar el teclado y el mouse de cable a inalámbrico (a 2,5 GHz). Los resíduos de interferencias que podían haber a frecuencias bajas por debajo de 10Mhz y alta potencia, han desaparecido completamente.
Además, también tenía muchas interferencias en 7 y 14 Mhz provinentes de la pantalla del ordenador. Después de hacer varias pruebas han disminuído mucho colocando un cable de tierra en el acoplador de antena externo que tengo (un ATU-100 EXT de N7DDC) y separando los cables de alimentación del monitor del resto de cables.
Para hacer la conexión a tierra, he cogido un enchufe convencional de «lavadora» y solo he conectado al tornillo de tierra el cable verde y azul. Solo con esto, he reducido al menos un 80% el ruido que se generaba.
Antes de que me las termine, he hecho esta tarde una fotografía de una combinación de especias que compre hace algún tiempo y que he disfrutado muchísimo.
Combinación de especias para cocinar el plow uzbeko
Concretamente se trata de un 40% de pimentón dulce, 30% de cilantro seco, 15 % de bérbero y 15% de comino. Lo he utilizado para distintos platos pero sin duda donde le he sacado mayor provecho ha sido en arroces con setas pese a que el plato principal que se prepara con ellas es el típico plow uzbeko.
Hace un par de meses estuve con mi hermano y Sara en Silves Alto (Huesca), un pequeño pueblo hasta hace bien poco despoblado y que hoy en día ha recuperado un par de casas. Está a unos 20 minutos de Boltaña y 25 de Margudgued y es realmente un lugar poco conocido incluso para los habitantes de la zona.
Silves Alto (Huesca)
Es tan desconocido que incluso Google Maps es incapaz de decirte como llegar. Las coordenadas exactas son estas y para llegar basta con tomar la carretera de Campodarbe (A-1604) desde Boltaña y 2 kms después de cruzar el Ara y antes de llegar al Puente de la Ferrera girar a mano derecha.
Silves Alto (Huesca)
Hace bien poco que han asfaltado la pista que subía hacia arriba y han puesto algunos carteles, por lo que ahora es muy fácil llegar ya que solo hay que seguir las indicaciones.
Silves Alto (Huesca)
Silves Alto se encuentra en lo alto de una colina a casi 1000 metros sobre el nivel del mar por lo que las vistas son bastante espectaculares con el Monte Perdido al fondo. Después de la visita, puedes aprovechar y bajar hasta Silves Bajo que está a unos 10-15 caminando a través de un pequeño sendero.