Barraca de la Riera dels Vidriers

Esta mañana, con Pol y Blanca, hemos salido a explorar un poco las montañas del Ordal, junto a la N-340, cerca de la población de El Pago, en el término de Subirats.

En concreto hemos llegado hasta la Riera dels Vidriers y siguiendo el ancho camino hemos ido pasando por diferentes barracas de piedra seca hasta llegar a la Barraca de la Riera dels Vidriers. Hemos dejado el coche en este punto.

Barraca de la Riera dels Vidriers

Las barracas de piedra seca son pequeñas construcciones muy extendidas a lo largo de todo el Mediterráneo y especialmente en el Garraf, Alt i Baix Penedés, Baix Camp y Tarragonés, en Catalunya. En la zona de Subirats, donde hay catalogadas 159 barracas en buen estado, son prácticamente redondas, con piedras ensambladas sin utilizar cemento o barro y con un tejado enlosado que suele estar coronado con tierra sobre el que últimamente se han sembrado lirios.

Se han utilizado desde siempre para resguardarse de la lluvia, dormir, guardar aperos de labranza e incluso para dejar animales.

La despensa de Gornal

Haciendo ayer limpieza de la casa de Gornal (Castellet i la Gornal), mi hermano y yo nos encontramos con la vieja despensa de mi madre donde casi 10 años después de morir aun tenía algunos frascos de manzana en almibar que hacía ella con las frutas del campo de mi padre.

La despensa de mi madre en Gornal

La casa es muy vieja, al menos 100 años, y la despensa se ubica en la antigua letrina donde cuando éramos pequeños solo había un banco largo de madera con un agujero en el medio y una tapadera de madera.

El mejor bolígrafo de hotel

En mayo de 2015 activé la función de Cronología de Google Maps. En los últimos 9 años, siempre según Google, he estado en 31 países y 487 ciudades. He ido a 989 restaurantes, 60 aeropuertos diferentes y 267 hoteles.

Y ahí es donde quería yo ir. Totalmente heredado de mis padres y de su política de «si es gratis, me lo quedo, lo necesite o no», las amenities (no se como se dice en español) del baño, las cápsulas del café, el te y los chocolates solubles son incluso hoy en día una tentación cada vez que dejo un hotel. Lo único que me suelo llevar son las pastillas de jabón, si son aceptáblemente bonitas, porque en casa sigo utilizándolas frente a los jabones líquidos.

Lo que sí centra mi atención son los blocs de notas, libretas y bolígrafos. Mis hijos andan siempre escribiendo y dibujando y tener a mano trozos de papel es muy útil. Mi debilidad por los boligrafos es algo especial.

La verdad es que solo utilizo bolígrafos para la lista de la compra que tengo pegada en la puerta de la nevera. En el trabajo, soy un muy feliz usuario de Remarkable desde hace ya 3 años y de Google Keep para mis cosas personales.

Pese a todo, suelo llevarme los bolígrafos de los hoteles si son cómodos y escriben bien, muchos de los cuales terminan en las manos de Pol y Blanca.

Después de toda esta larga introducción y contextualización, ha llegado el momento de saber cual es el mejor bolígrafo de hotel. El agraciado de entre los 267 hoteles en los últimos 9 años es el London Bridge Hotel, junto a nuestra oficina del Shard en Londres.

El bolígrafo del London Bridge Hotel en Londres

La razón de tan importante distinción es la suavidad con la que escribe. No recuerdo haber usado nunca un bolígrafo que sea tan cómodo y que prácticamente escriba solo. Ni siquiera comprándolo, he sido capaz de encontrar una punta tan suave que hace que la tinta se deslice como por arte de magia sobre el papel.

La punta del bolígrafo

Además, el trazo es contínuo y uniforme, algo que siempre es muy agradable tanto cuando escribes como cuando lees. En la foto superior he hecho un poco de zoom para ver el detalle de su punta.

Si teneis la oportunidad de pasar por ese hotel en Londres, pedid un boli. No os arrepentireis.

El horizonte

Patrick Modiano despliega en El Horizonte la historia de Bosmans y de como 40 años después intenta reconectar con Margaret, perseguida por un psicópata que la tiene atemorizada.

Volver atrás en el tiempo y saber que fue de las personas que se perdieron y que eran importantes para ti después de varias décadas, resuena como algo atractivo, quizás imperativo, cuando la vida encara su última vuelta y la soledad acecha implacable.

Revivir lo vivido en toda una vida y recordar tus pensamientos cuando tenías 20 años es prácticamente imposible a no ser que tengas un diario, un blog o algún sitio donde vayas trackeando tus días.

Para los que me preguntais porqué tengo un blog, he ahí la respuesta..

Maratón de Palma

Este fin de semana he corrido mi maratón número 44 en Palma de Mallorca con un tiempo de 4h 18′ 42″, a un ritmo de 6’08″/ km. En esta ocasión estaba acompañado por mi hermano, al que lógicamente gané.

Mi hermano y yo a la llegada de la Maratón de Palma

El viernes por la noche volamos a Mallorca, el domingo corrimos la maratón y el lunes volvimos.

A parte de correr también hicimos un poco de turismo por la ciudad y la verdad es que me encantó. La última vez que estuve por la isla, con algo de tiempo, hacía ya más de 25 años y casi no recordaba lo bonita que es la ciudad.

Como llegar al Cuello de Burgasé

El Cuello de Burgasé, en el Pirineo de Huesca, es uno de esos lugares a los que tienes que ir al menos una vez en la vida: belleza, soledad y épica.

Pero no es fácil llegar. Sistemáticamente me equivoco cada vez que pretendo ir y este fin de semana tuve que dejar el coche a más de 1 km porque el camino estaba impracticable.

Prados en el Cuello de Burgasé ayer

Si quieres ir, no te fíes del GPS, utiliza un coche alto (al menos 22 cms de distancia libre al suelo) y tracción en las cuatro ruedas. Ni se te ocurra ir sin tracción en caso de lluvia.

La mejor, y casi diría la única, forma de subir es pasando por Cájol y no por Burgasé. Circulando por la N-260 desde Boltaña, en cuanto pasemos el km 457, hay que girar a la derecha en el primer desvío que encontremos. Al menos te llevará una hora alcanzar la cima.

Si sigues el GPS, te llevará por Burgasé y a partir de ahí, el camino está lleno de árboles caídos, roderas profundas y mucha vegetación. Será una misión imposible.

Şalgam

El lunes por la noche fui a un restaurante turco con especialidades anatolias en Londres, muy cerca de la estación de Waterloo. Realmente bueno sin pasarse con el precio: Tas The Cut.

Para beber me pedí una cosa que no sabía que era y que se anunciaba en el menú como «Salgam». Me trajeron un vaso con un líquido lila, no alcohólico, salado y con un sabor diferente e interesante que me gustó mucho.

Vaso de Salgam en el Tas The Cut de Londres

El nombre correcto de la bebida es Şalgam Suyu con una extraña S al inicio que se ha transformado en una S convencional en el menú. Literalmente significa jugo de colinabo aunque su preparación es algo más que eso.

Se prepara con el jugo de zanahorias en escabeche al que se le añade mucha sal y que se sazona con un colinabo especial llamado çelem y que se ha fermentado previamente. Se sirve frío y se suele acompañar con zanahorias, pepinillos o aceitunas encurtidas o en escabeche. Según he leído, se consume abundantemente en el sur de Turquía.

Creo que voy a claudicar en mi esperanza de poder elaborar salgam en casa porque lo veo realmente complicado.

La piedra de la paciencia

Después de leer durante mucho tiempo en mi Kindle, creo que estoy reencontrándome con el placer de leer en papel. La diferencia es que he comenzado a comprar libros de segunda mano a un precio irrisorio comparados con lo que cuestan nuevos o en el Kindle.

Al final, no vale la pena pagar 10 o 20 euros por un libro nuevo y de esta forma hacemos más sostenible todo el proceso, incluídos los precios, excesivos dede mi punto de vista, en Amazon. Por el barrio de Gràcia, en Barcelona, hay un montón de librerías que ofrecen libros usados por 1, 2 o 3 euros.

La Piedra de la paciencia, de Atiq Rahimi, lo encontré de casualidad en una de esas librerias de usados y me lo terminé ayer.

Es una pequeña novela ambientada en Afganistan y narra la vida de una mujer durante unos cuantos días, con su marido apostado en una cama en estado vegetativo a causa de un disparo. Intimista, efectiva y fácil de leer, no dejará a nadie indiferente.