Resuelto otro enigma mundial

Siguiendo la estela, esta semana, del anuncio de OpenAI de que había resuelto uno de los siete problemas del milenio del Clay Mathematics Institute, concretamente el llamado “problema de existencia y suavidad” de Navier-Stokes, tengo el honor de comunicaros que yo también he resuelto otro.

Se trata del famoso «problema de los radiales doblados»: tengo en mi terraza una pequeña antena vertical de 50/144/430 MHz y día tras día, los radiales se doblan cada vez más. Obviamente no podía ser el viento porque no ofrecen ninguna fuerza de rozamiento y tampoco el peso porque apenas pesan. Pese a todo, cada día se iban doblando un poco más, y de vez en cuando tenía que subirme y enderezarlos.

Y el sábado pasado, por fin, conseguí resolver este enigma. Salí a regar mis plantas a primera hora y me encontré un montón de loros parloteando tranquilamente en los radiales. La situación más crítica estaba en el radial ajustable para 50 Mhz desde donde un loro estaba tranquilamente contemplando las vistas de mi barrio, ejerciendo todo el peso en la punta del mismo y tensionando su rigidez natural.

Loros en los radiales

Lo más curioso de todo es que los dos loros habían escogido el punto más alejado de la antena y estaban justo en la punta de los radiales haciendo que se doblará al máximo.

Para ahuyentarlos, viendo que las buenas palabras no funcionaban, tuve que amenazarlos con una descarga de 100W después de lo cual decidieron deponer su actitud y largarse.

Receptor de radio FM

Estas últimas semanas, Pol ha estado montando un kit de recepción de radio FM para empezar a familiarizarse con el estaño y las quemaduras.

Me ha sorprendido el grado de miniaturización de algunos módulos junto con su nivel de sofisticación. Por ejemplo, en el esquema que adjunto, el RDA5807M integra todos los componentes necesarios para la recepción en FM desde 87,5 a 108 MHz con RDS y paso digital . No hace demasiado tiempo, los transistores a pilas antiguos necesitaban una placa con al menos unos 40 componentes para obtener algo similar y de forma totalmente analógica. He buscado un poco, y solamente ese circuito se puede conseguir por menos de 1€.

Otro componente interesante es el STC8G1K, un micocontrolador tambien por debajo de 1€, que se encarga de almacenar los datos de memoria con las emisoras guardadas y que ya venía con el programa precargado.

Una vez montado, la radio funciona perfectamente después de haber hecho algunos ajustes en las soldaduras del circuito de recepción FM. Si hay alguien interesado en comprarlo, se puede adquirir por 14€ en Amazon.

Moonraker YG27-35

Hace más de un año me compré la Moonraker YG27-35, una antena yagi para VHF y UHF de alta ganancia (9,5 dB y 11,15 dB respectivamente). Inicialmente me la compré para llevármela al campo con mi equipo portátil bibanda pero la verdad solo la había utilizado una vez desde lo alto de Nabaín.

Hoy la he montado e instalado en mi casa para hacer unas pruebas en SSB y he escaneado el escueto manual de instrucciones para que no se me pierda.

Manual de instrucciones de la Moonraker YG27-35

También le he hecho una foto de detalle al sistema ajuste de estacionarias que incorpora y que funciona realmente bien.

Detalle del punto de alimentación de la Moonraker YG27-35

A través de las dos palometas de los soportes dorados se ajustan las ondas estacionarias, siendo el tramo de la derecha para UHF y el de la izquierda para VHF. Los ajustes iniciales recomiendan dejar 20mm en U y 29mm en V pero al final he tenido que mover bastante el tramo de VHF para dejar la ROE a 1.

OmniRig para la IC9700

Antes de que se me vuelva a liar, voy a dejar por aquí la configuración que utilizo para conectar mi Icom IC9700 con Log4OM a través de OmniRig.

Configuración de OmniRig para la Icom IC9700

En la IC9700 en Settings>Connectors>CI-V, tengo configurados los siguientes parámetros:

Icom IC9700

La pantalla que muestro en la fotografía es un consolidado de las tres pantallas de configuración que se son necesarias.

¿Media España en un Mercadona?

La buena de Susana Cuadrado afirma hoy en La Vanguardia que Más de media España cabe en un Mercadona. A partir de ahí, desarrolla su artículo de opinión sobre la base del declive de la clase media y de como Mercadona se está convirtiendo en el destino de esos ciudadanos que no pueden ir a comprar al Corte Inglés.

No puedo estar más en desacuerdo por muchas las razones.

La primera es que Mercadona no tiene absolutamente nada que envidiar al Corte Inglés y que es la opción de compra más evidente para la gente inteligente, independientemente de tu nivel salarial: buen producto a precio bajo. Durante muchos años he analizado todos y cada uno de los productos del supermercado y a misma calidad y muchas veces fabricante, la diferencia de precio es de más del 50% (por ejemplo el vermouth).

La segunda es sobre el declive de la clase media. Argumenta Susana que mucha gente no se puede permitir el croissant y el café de camino a la oficina porque así te ahorras 100€. Ya os aseguro que mis padres nunca compraron un croissant y un café de camino a la oficina. A comer a un restaurante iban como mucho 2 veces al año y al bar, nunca. La cultura del ahorro estaba mucho más desarrollada y el hiperconsumismo aun no existía.

Si analizas hoy en día tus gastos, descubrirás que entre restaurantes, bares, teléfono, televisión (Netflix,…) y gadgets varios, se te va buena parte de tu salario. Y sí, por supuesto que la vivienda está cara,… sobre todo si quieres vivir en el centro de Barcelona.

En definitiva, el declive de la clase media no es «culpa» de otros sino que somos nosotros mismos que hemos perdido nuestra capcidad de ahorro, los que no podemos renunciar a un restaurante por semana, ni a la suscripción a Netflix y Spotify. Tampoco podemos vivir sin una TV de dimensiones galácticas ni por supuesto del último modelo de reloj o teléfono. Las zapatillas tienen que ser Adidas (las que tengo yo del Lidl me costaron 18€) y la cafetera Nespresso.

Si sumas todos estos gastos que no existían antes, descubrirás que te da de sobra para comprarte un piso en Hospitalet, Badalona o Cornellà. Y si tienes paciencia, en unos pocos años te mueves a Barcelona. Así lo hice yo hace 30 años.

Ya podéis masacrarme.

Guohetec PMR-171

Hace 3 o 4 años, salió al mercado la Guohetec PMR-71, un transceptor portátil de radioaficionado con tecnología SDR, recepción contínua de 100 kHz a 2 GHz en USB, LSB, CW, AM, FM, RTTY, FT8 y WFM, y transmisión en bandas de HF (160m a 10m + WARC), 6m, 4m, 2m y 70cm.

La potencia máxima en HF es 20W y en VHF/UHF de 10W. Viene equipada con prácticamente todo lo necesario para salir al campo: baterías, bluetooth, sintonizador de antena automático,… Además, parece bastante robusta con una carcasa reforzada y protectores frontales.

Guohetec PMR-171

En tiendas chinas se puede encontrar entre los 500 y los 700€ y por eBay hay alguna oferta de 400€ incluso. Todo un chollo dadas todas las prestaciones de que dispone.

Pero pese a todo, no me gusta, y eso que ni la he visto ni la he probado. Pero si que me he chupado unos cuantos vídeos en youtube.

Guohetec PMR-171

Y no me gusta porque ya tuve una Xiegu G90 con 20W de potencia en HF y aprendí algunas cosas:

    • La pantalla es muy pequeña y aun más cuando se intenta meter tanta información. Al final acabas estando a unos pocos centímetros de ella para poder leerlo (y eso que tengo buena vista).
    • El dial de sintonía es también muy pequeño y nada cómodo. En este caso, además, tienes que ir pulsándolo para variar el paso de frecuencia. Probablemente es lo más incómodo de todo.
    • Las antenas están en la parte delantera e inicialmente puede parece muy guay si la llevas en una mochila pero al final eso nunca sucede. Los equipos en portable van siempre sobre superficie dura y apoyados y tener la antena junto al micrófono es un engorro.
    • Los 20W de potencia no dan para nada. Al menos necesitas unos 40W en según que sistios. Los 20W se me quedarón muy cortos en la X90.

Como alternativa, yo uso una Icom IC7000 que es mucho más antigua, no es SDR ni tiene acoplador ni batería pero en cambio cubre las mismas bandas que la PMR-171 en emisión y saca 100W. Además es muy robusta.

Emergencias en el Pirineo de Huesca

Uno de los problemas más frecuentes en la media y alta montaña del Pirineo de Huesca es la falta de cobertura telefónica. Tampoco hace falta ascender a grandes alturas para comprobarlo: en la ruta a la Peña Montañesa desde Ceresa por la Collada, el teléfono deja de tener señal apenas a los 1600 metros. De igual modo, basta con continuar en coche tras rebasar la Collada por la cara trasera de la Peña para perder la conexión por completo.

En caso de necesitar ayuda, llevar un walkie talkie puede ser la solución pero hay que saber utilizarlo. En general existen dos frecuencias principales de emergencia:

Banda VHF. La frecuencia 146.175 MHz, con subtono 123 Hz, suele estar monitorizada por las estaciones de radio de los refugios principales del Pirineo: Lizara, Respomuso, Casa de Piedra (Baños de Panticosa), Ibones de Bachimaña, Góriz, Pineta, Viadós, Estós, Ángel Orús, La Renclusa y Cap de Llauset.

El problema de esta frecuencia es que fuera del área de los refugios, es muy difícil ser escuchado. Por ejemplo, en las inmediaciones de la Peña Montañesa, a no ser que estemos casi arriba de todo, no seremos oídos.

Banda PMR446. En UHF, también podemos utilizar el canal 7 (446.08125 MHz) con subtono 7 (67 Hz) para intentar ser oídos. Esta es la frecuencia de emergencia utilizando walkies convencionales en PMR446 para los que no se requiere licencia alguna. En este caso, no existe ninguna red de escucha activa formal, pero muchos montañeros suelen monitorizar este canal.

Fuera de esta frecuencia, y especialmente en la comarca del Sobrarbe, los valles carecen por completo de cobertura de repetidores de VHF o UHF en las bandas de radioaficionado. Si ninguna de las dos opciones anteriores funcionan, la mejor alternativa es pedir auxilio sondeando el resto de canales de la banda PMR446, donde suele ser más habitual encontrar a otros usuarios a la escucha o charlando entre ellos.

Osos en el Sobrarbe

En las montañas del Sobrarbe (Huesca) hay presencia actual de oso pardo en libertad de forma ocasional o en tránsito.

Los osos han estado siempre ligados a la comarca y existen miles de fragmentos fósiles del Oso de las Cavernas datados hace unos 40.000 años y expuestos en el Museo del Oso de las Cavernas en Tella.

Durante siglos, los montes de la comarca del Sobrarbe y el Pirineo central fueron el hogar natural del oso pardo autóctono, al que los lugareños siempre llamaron orso (oso en aragonés), una convivencia marcada por la dura relación con los pastores locales debido a los ataques esporádicos al ganado ovino y caprino. Sin embargo, la persecución directa, la caza legal (considerada «alimaña» hasta 1967) y el uso de venenos diezmaron la población de forma crítica hacia las décadas de 1960 y 1970, cuando los avistamientos se volvieron excepcionales y la subpoblación nativa de esta zona del Pirineo quedó prácticamente extinguida y abocada a la desaparición total.

Para revertir esta pérdida, a mediados de los años 90 se pusieron en marcha los primeros programas transfronterizos de reintroducción con osos procedentes de Eslovenia. Gracias al éxito biológico de este proyecto, la cordillera pirenaica cuenta hoy con una población estimada de unos 130 ejemplares. El último censo oficial coordinado por el Gobierno de Aragón confirma la presencia consolidada de al menos 8 osos en territorio aragonés. Entre ellos destaca el macho adulto Cannellito (hijo de Cannelle, la última osa autóctona), quien campea habitualmente de forma libre e intermitente por los densos bosques de las comarcas orientales de la Ribagorza y el Sobrarbe.

En «Nabaín, montes y hombres. Huella recíproca» de Óscar Ballarín Plana, en la página 94 habla un poco de los cazadores de orsos que hubo en el siglo XX antes de 1970 y de como les reportaba algo de dinero por enfrentarse con escopetas y cuchillos a estos animales que atacaban al ganado.

Todavía lo estoy leyendo, pero lo recomiendo totalmente: es una lectura indispensable para entender la forma de vida tradicional en los pueblos de la montaña de Nabaín (Yeba, Ascaso…).